2 de agosto de 2013

CAZADOR DE PALABRAS

Ocurrió en la aldea de Shalaevo con la llegada de la primavera. Primero murió Natasha en la panadería. Luego Milenka a la puerta del mercado. Irina murió con su amante en el lecho. Aquel fue el primer varón que cayó. Todos murieron de habla. Siempre cuchicheaban por las esquinas. Durante las últimas semanas no habían dejado de pronunciar palabra, ni siquiera por las noches. Hablaban en sueños. Hablaban de varicela. Hablaban de cangrejos de río. Toda la aldea habló de aquello. Todos hablando de los que se morían por hablar. La epidemia fue terrible. Acabó con toda la población de la comarca. 3.000 almas. Al principio de la epidemia en la casa Marovo vivía un varón solitario, rechazado e insultado por todos. Lo encarcelaron por no hablar. Nunca lo hacía si no era necesario. Jamás pronunció su nombre. Se limitaba a cazar palabras y trenzarlas en abruptas historias. Había cazado 3.000 veces la palabra muerte hasta casi su extinción. Aquel hombre no se regodeó en su suerte. Vio que era el único superviviente. No había quedado ni un campesino, ni un obrero, ni un ama de casa, ni un tratante de aceite. No se regodeaba aquel hombre y pronto murió sin poder pronunciar palabra. De inanición. Se llamaba Daniil Karms.

No hay comentarios:

Publicar un comentario